Hoy me enteré por una amiga que un ex compañero del secundario se está divorciando.
Si bien, no soy una fervorosa ideóloga del matrimonio, entiendo que las separaciones a veces causan más dolor que otra cosa.
Cobarde?
Puede ser.
Lo que sí sostengo es que los hombres no abandonan un matrimonio.
Las que patemaos el tablero somos NOSOTRAS.
Los hombres apelan al estoicismo y depositan en el deporte, las relaciones públicas, el deporte, la política o en alguna amante, o porqué no una novia, esa energía que dentro de los límites del área conyugal no pueden.
Ojo!
No me refiero a sexo exclusivamente.
Abono a la teoría que no se puede pedir a una sola persona, que desmpeñe a la perfección los roles de compañero, amigo, amante, cómplice, socio, confidente, etc.
Por qué en una sol persona si pueden ser varias?
Y volviendo a una cuestión de género, las portadoras de ovarios somos (y no siempre) las que pegamos el portazo.
Hoy pensaba en este flaco con su esposa, sus tres hijos...
Y veía un spot publicitario de la familia que que desayuna con Kellog's, o que ilustra los bancos de imágenes de gente sonriente.
No lo puedo creer.
Los hombres pueden resignar mucho, con tal de no perder de su órbita a la prole.
Pensamiento machista?
Puede ser.
Pero cada vez que mastico el tema matrimonial, pienso que cumple una función.
O un mal necesario como la policía o el ejército.
Se trata de una institución en decadencia, pero es lo que hay, y nada asegura que la vía alternativa sea mejor.
martes, 13 de noviembre de 2007
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